Por Raquel Fernández García, fisioterapeuta colegiada nº 6335. Última revisión: 15/10/2026.
En pocas palabras
- La “tríada de la rodilla” (o “tríada desgraciada”) es una lesión combinada de tres estructuras: el ligamento cruzado anterior (LCA), el ligamento lateral interno (LLI, también llamado ligamento colateral medial) y un menisco.
- No hay un único protocolo válido para todos los casos. Lo que se hace depende del grado de lesión del lateral interno, de si el menisco se repara o se extirpa, de la estabilidad de la rodilla y del objetivo del paciente [1, 3].
- La rehabilitación es la parte más importante del resultado. Se organiza por fases y se avanza por criterios (movilidad, fuerza, control), no solo por semanas [4, 5].
- Volver a competir suele requerir como mínimo unos 9 meses tras la cirugía del LCA, y solo si se cumplen los criterios de alta [5, 6].
¿Qué es la tríada de la rodilla?
Es un patrón de lesión que ocurre sobre todo en deportes de contacto y de giro: fútbol, baloncesto, rugby, esquí. El mecanismo típico es un golpe o una fuerza en la cara externa de la rodilla con el pie fijo en el suelo, que la lleva hacia dentro (valgo) con rotación [2].
La descripción clásica de O’Donoghue (1950) incluye LCA + ligamento lateral interno + menisco interno (medial). Estudios posteriores han visto que, en realidad, la lesión del menisco externo (lateral) es más frecuente que la del interno, por lo que hoy se habla de una tríada “clásica” y de variantes [1, 2]. Por eso, cuando hay una tríada, es importante saber qué menisco está afectado, el interno o el externo: de ello depende el plan de rehabilitación.
Cómo se decide el tratamiento
No existe consenso absoluto, y la propia literatura lo reconoce [3, 7]. De forma general:
- Lateral interno grado I-II (parcial): la mayoría de autores coincide en reconstruir el LCA si hace falta y tratar el lateral interno sin cirugía, con una ortesis articulada, porque suele cicatrizar bien por sí solo [3, 7].
- Lateral interno grado III (rotura completa) con inestabilidad en valgo persistente: se plantea la reparación o reconstrucción del ligamento junto con la del LCA [3, 8].
- Menisco: si la rotura es reparable, se sutura y la rehabilitación es más conservadora al principio (más protección, carga progresiva). Si se extirpa una parte, la progresión suele ser algo más rápida [9].
Esta decisión corresponde al traumatólogo. El fisioterapeuta adapta la rehabilitación a lo que se haya hecho.
Las fases de la rehabilitación
Los protocolos publicados varían entre centros, pero comparten la misma lógica: proteger, recuperar movilidad, ganar fuerza, volver a correr, entrenar el gesto deportivo y, por último, volver a competir. Las semanas que siguen son orientativas y se basan en protocolos de LCA con lateral interno y/o menisco [8, 9, 10]. En la práctica, se pasa de fase cuando se cumplen los criterios, no cuando pasa el calendario [4, 5].
Fase 0. Antes de la cirugía (prehabilitación)
El objetivo es llegar a la operación con la rodilla “tranquila”: poca inflamación, extensión completa y buena activación del cuádriceps. Una rodilla que entra rígida y con derrame a quirófano suele recuperarse peor [5, 6].
Fase 1. Protección y control de la inflamación (semanas 0-6 aproximadamente)
- Objetivos: reducir dolor e inflamación, recuperar la extensión completa, empezar a activar el cuádriceps y proteger las estructuras reparadas.
- Carga y ortesis: cuando se ha reparado el menisco o el lateral interno, los protocolos suelen indicar una ortesis articulada y una carga parcial o nula con muletas durante unas 6 semanas [8, 9, 10]. Si no hay reparación, la carga se recupera antes.
- Movilidad: rango de 0° a 90° en las primeras semanas, con especial insistencia en la extensión completa [9, 10]. Los límites de flexión los marca el cirujano, sobre todo si hay sutura meniscal.
- Ejercicio: contracciones de cuádriceps, elevaciones de pierna recta sin que “falle” la rodilla, movilización de la rótula, trabajo de cadera y control del edema.
- Para pasar a la fase 2: elevación de pierna recta sin déficit de extensión, movilidad 0-90°, sin aumento de dolor ni derrame [9].
Fase 2. Recuperar la marcha y empezar a fortalecer (semanas 6-12 aproximadamente)
- Objetivos: marcha normal sin muletas, movilidad completa y primeras cargas.
- Ejercicio: bicicleta estática, ejercicios de cadena cerrada (sentadilla parcial, prensa, elevaciones de talón), fortalecimiento de glúteos y core, equilibrio sobre una pierna.
- Precaución específica del lateral interno: evitar al principio las fuerzas en valgo y las rotaciones bruscas. La ortesis se retira de forma progresiva [8].
Fase 3. Fuerza y control neuromuscular (de los 3 a los 5-6 meses)
- Objetivos: fuerza de cuádriceps e isquiotibiales cercana a la pierna sana, control de la rodilla en carga y buena mecánica.
- Ejercicio: trabajo de fuerza progresivo y pesado, zancadas, ejercicios unilaterales, propiocepción en superficies inestables y, si se cumplen los criterios, inicio de la carrera en línea recta.
- Criterio clave: no avanzar si aparecen dolor, derrame o pérdida de control después del ejercicio [4, 11].
Fase 4. Carrera, saltos y agilidad (de los 5-6 a los 9 meses)
- Objetivos: correr con buena técnica, aterrizar y saltar sin que la rodilla se vaya hacia dentro, cambiar de dirección.
- Ejercicio: pliometría progresiva, cambios de dirección, trabajo de agilidad y gestos propios del deporte, sin oposición al principio.
- Se evalúa con pruebas objetivas: fuerza (dinamometría), series de saltos y test funcionales, comparando con la pierna sana [5, 6].
Fase 5. Vuelta al deporte y prevención (a partir de los 9 meses)
La evidencia actual recomienda un mínimo de 9 meses y un retorno basado en criterios, no en una fecha [5, 6]. La guía de rehabilitación de Melbourne, por ejemplo, propone tres condiciones para volver al deporte:
- Superar la prueba de retorno al deporte (puntuación superior a 95).
- Sentirse cómodo, seguro y con ganas de volver (se mide con cuestionarios como ACL-RSI e IKDC).
- Mantener un programa de prevención de lesiones mientras se compite [6].
Este último punto es importante: el riesgo de volver a lesionarse el LCA es mayor en los primeros años, y los programas de prevención lo reducen [6].
Errores frecuentes durante la recuperación
- Tener prisa por correr o competir porque la rodilla “ya no duele”. El dolor mejora mucho antes de que el injerto y el menisco estén listos.
- Descuidar la extensión completa en las primeras semanas.
- Abandonar el fortalecimiento cuando se recupera la marcha normal.
- Olvidar el componente psicológico: el miedo a volver a lesionarse es uno de los factores que más influyen en el retorno [5, 6].
Cuándo acudir a tu fisioterapeuta o cirujano
Consulta sin esperar si aparece un aumento brusco de hinchazón, calor o dolor, sensación de que la rodilla se “va” o se bloquea, o fiebre y enrojecimiento en la zona de las cicatrices.
Este artículo es informativo y no sustituye la valoración de un profesional. Cada protocolo debe adaptarse a la cirugía realizada y a las indicaciones del equipo médico.
Referencias
- Unhappy triad of the knee: What are the current concepts and opinions? (revisión). https://exa.ai/library/publication/bfjfny4g81y
- O’Donoghue unhappy triad. Radiopaedia. https://radiopaedia.org/articles/odonoghue-unhappy-triad-1
- Combined ACL and MCL injuries: anatomy, diagnosis, management recommendations and return to sport. PMC6542957. https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC6542957/
- Aspetar clinical practice guideline on rehabilitation after ACL reconstruction. Br J Sports Med 2023;57(9). https://bjsm.bmj.com/content/57/9/500
- Criteria-based rehabilitation and return to sport after ACL reconstruction. Aspetar Sports Medicine Journal. https://aspetar.com/journal/viewarticle.aspx?id=569
- Melbourne ACL Rehabilitation Guide 2.0 (Cooper R, Hughes M). https://omniafisioterapia.com/wp-content/uploads/2023/08/ACL-Guide-Melbourne-Oficial.pdf
- The management of combined ACL and MCL injuries: a systematic review. PMC9382135. https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC9382135/
- Post-operative rehabilitation of grade III MCL injuries: evidence-based rehabilitation and return to play. PMC5159640. https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC5159640/
- ACL reconstruction with meniscus repair rehabilitation protocol (Jared Lee MD). https://jaredleemd.com/wp-content/uploads/2025/06/ACL-Reconstruction-with-Meniscus-Repair-Rehabilitation-Protocol.pdf
- ACL/MCL reconstruction rehabilitation protocol (TCO Minnesota, 2024). https://tcomn.com/wp-content/uploads/2024/08/Flikkema_ACL.MCL-Reconstruction-Rehab-Protocol_10-2024.pdf
- Consideraciones sobre rehabilitación de lesiones del ligamento cruzado anterior en deportistas. Rev Cubana Ortop Traumatol. https://revortopedia.sld.cu/index.php/revortopedia/article/download/874/499/3878